Sois muchos los que me habéis comentado la idea de añadir alguna entrada sobre conceptos de Fotografía, no solo lo que son las técnicas de revelado, por ello he decidido empezar por lo más sencillo pero a la vez más esencial de la fotografía: la luz. Pero no la luz entendida como el posicionamiento de los focos o esas cosas, si no la luz entendida como lo esencial para poder hacer una foto, porque al fin y al cabo, lo que captamos en nuestras fotos es luz o bien ausencia de la misma.

En la fotografía tiene que haber siempre un elemento sensible a la luz que es donde se capta lo que está delante de la cámara, en la fotografía analógica ese elemento sensible es la película y en la fotografía digital es el sensor digital, en este artículo me referiré al sensor pero más o menos todo es aplicable a la película.

Para explicarlo de una forma sencilla, la luz entra por el frontal de la lente y atraviesa una serie de elementos hasta que llega al sensor, donde se genera la imagen inicial que luego será procesada/revelada. La cantidad de luz que llega al sensor va a depender de varios elementos y factores que están totalmente interrelacionados entre ellos:

    • La luz: sí, ya lo sé, esto es un poco redundante pero obviamente si hay más o menos luz en la escena, llegará más o menos luz al sensor.
    • La Apertura: como podéis imaginar este parámetro indica lo abierto o cerrado que está el “paso” de la luz para llegar al sensor.
    • La Velocidad: está controlada por el obturador y lo que indica es el tiempo que el sensor permanece expuesto a la luz, cuanto menos tiempo (o más rápido es el disparo), menos luz entra y por tanto menos se “impresiona” .
    • La Sensibilidad: expresada como ISO, indica cuan sensible es el sensor a la luz.

La Apertura.

Está controlada por el diafragma que es una estructura que se encuentra en el interior de la lente y posee varias láminas, no es un número fijo, depende de la lente. Estás láminas se pueden desplazar cerrando o abriendo el paso de luz por el interior. Podéis ver un ejemplo en la fotografía de la izquierda.

La Apertura se mide utilizando un parámetro denominado número f que se obtiene mediante un cálculo matemático a partir de entre otras variables, la abertura del diafragma. Bueno, así dicho puede parecer muy complicado, pero no lo es, al menos lo que necesitamos para hacer fotografía en los primeros momentos. Lo que tenemos que saber es que a valores de f menores, la apertura es mayor y por tanto el paso de luz es mayor.

El número f, en la escala estándar que es la que utilizan la mayoría de las cámaras, cuando se pasa de un número f a otro se produce lo que se llama un “paso” y cada paso se corresponde a doblar o dividir entre dos la luz que pasa por el diafragma. Por ejemplo si pasamos de f/2.8 a f/4, hemos saltado 1 paso hacia arriba por lo que hemos cerrado el diafragma un poco más, lo suficiente como para que entre la mitad de luz con f/4.0 que con f/2.8.

La apertura también tiene impacto a otro nivel, no solo en cuanto a la luz que deja pasar. Tiene un papel determinante en la “profundidad de campo“, aunque no entraré en detalle aquí, este parámetro nos indica que es lo que puede aparecer enfocado de la escena. Tenéis un ejemplo en la fotografía inferior de la zapatilla, donde en ambas fotografías se ha enfocado la punta de la zapatilla, pero en una se ha disparado con f /2,8 (poca profundidad de campo) y otra con f / 22 (mucha profundidad de campo). Fijaros como en la de poca profundidad de campo, ni si quiera toda la zapatilla aparece enfocada. Esto es muy útil cuando queremos aislar el elemento principal de la fotografía del fondo de la misma.

Profundidad de Campo

La Velocidad

Se refiere al tiempo que está abierto el obturador y que deja pasar la luz a través de él. Aunque hay varios tipos, pensemos en el obturador como una cortina que podemos abrir y cerrar rápidamente.

La velocidad se mide en seg o fracciones de segundo, por tanto podemos ver expresada la velocidad a la que se toma la foto como 1/125 seg, lo que significa que estará abierto durante una 125 parte de segundo.

La velocidad de forma práctica nos permite congelar el movimiento de la escena si disparamos a velocidades altas 1/1000, 1/2000 …, dependiendo de la velocidad de movimiento que tengan los elementos de la escena o por el contrario podemos dejar elementos “movidos” en la escena si disparamos despacio 1/30 o menos, nuevamente dependerá de la velocidad de dichos elementos.

También debemos tener en cuenta que por debajo de una velocidad dada y dependiendo de nuestro pulso y cámara, tendremos la necesidad de usar algún sistema que nos permita mantener la cámara fija, como es el caso de un trípode.

Aquí os dejo un par de ejemplos.

Velocidad 1/20 seg

Velocidad 1/1250 seg

Sensibilidad (ISO)

Este parámetro se refiere a la sensibilidad del sensor (o película) a la luz. Cuando el valor se duplica, la sensibilidad se duplica y es necesaria la mitad de luz para conseguir el mismo efecto final.

Antiguamente se usaba el sistema ASA que es el estándar americano, pero hoy en día se está imponiendo el sistema Internacional (ISO), las correspondencias son las mismas.

A priori, este parámetro parece ser nuestro salvador en fotografía, ya que si no tenemos suficiente luz en la escena bastaría con aumentar la sensibilidad (ISO) y de ese modo todo arreglado, pero como todo en esta vida, tiene sus desventajas y la cosa no pinta tan fácil. La mayor desventaja es la pérdida de calidad de nuestra foto, en forma de ruido en el caso de los sensores digitales y de grano en las películas de mayor sensibilidad. En un momento dado y según para qué, esto puede ser algo que busquemos pero de forma general, querremos mantener el nivel de ruido lo más bajo posible, por ello, debemos disparar siempre que podamos a los valores de ISO nativos de la cámara que varía de una a otra pero suele estar entre 50 y 200, ni por debajo ni por arriba. Dependiendo de la cámara y el sensor tendremos más o menos ruido según vayamos subiendo la sensibilidad, las cámaras de gama alta suelen tener un mejor control a ISO elevadas que las de menor gama y normalmente también llegan a valores más altos. También de forma general y relacionado con lo anterior, decir que los sensores de mayor tamaño suelen manejar mejor el ruido que los más pequeños.

Por tanto aunque puede sernos muy útil, la sensibilidad hay que manejarla con cuidado, para evitar arruinar una foto, aunque yo siempre sigo la máxima de que mejor es una foto con ruido que una foto movida por tener que disparar a velocidades bajas, pero todo tiene sus límites.

También hay que decir que hoy en día existen muchos programas capaces de manejar aceptablemente el ruido de la fotografía, pero tengamos en cuenta que por muy bueno que sea, nunca se conseguirá el mismo resultado que una foto disparada con ISO más baja.

Conclusiones

Una vez vistos los tres parámetros críticos en la fotografía, podemos intuir la interrelación entre ellos. Aunque en ocasiones podemos controlar la luz de la escena, como es el caso de la fotografía de estudio, en la mayoría de las ocasiones no podemos hacerlo y es entonces cuando nos encontramos ante la necesidad de tomar decisiones sobre estos parámetros. Normalmente la decisión pasa por cual de los parámetros es el que tiene mayor prioridad para el resultado final de nuestra foto. Os pongo varios ejemplos:

  • Si queremos congelar el movimiento, el parámetro fundamental es la velocidad de disparo, si además queremos que salgan varios elementos enfocados en profundidad, la apertura debe ser baja (un número f alto), por tanto si no tenemos luz suficiente tendremos que subir la sensibilidad ISO siempre teniendo precaución de no elevarla tanto que al final el nivel de ruido sea demasiado y estropeemos la foto.
  • Si queremos desenfocar el agua de una cascada deberemos tirar seguramente a 1/20 o inferior, por lo que si hay mucha luz deberemos cerrar mucho el diafragma (un número f alto) para no dejar pasar luz y bajar la ISO todo lo que podamos, seguramente necesitemos de un trípode. Es bastante habitual que a plena luz del día no podamos conseguir el efecto de desenfoque de una cascada incluso con estos parámetros en la cámara teniendo que optar por usar algún sistema adicional que bloquee la entrada de luz, como es el caso de un filtro de densidad neutra (ND).
  • Si queremos conseguir un bonito efecto bokeh (primer plano enfocado pero fondo totalmente desenfocado = muy poca profundidad de campo) el parámetro que predomina es la apertura, en este caso debemos abrir mucho el diafragma, todo lo que podamos, normalmente f /1,8 o f / 2,8. Si hay luz de día, la velocidad será muy alta para evitar que entre mucha luz y queme la foto, al igual que la ISO debe ser baja o al menos la nativa de la cámara. También el zoom de la lente nos puede ayudar a conseguir algo de efecto bokeh.

Puede parece algo complejo al principio, pero muy al principio, pues rápidamente se coge el truco a jugar con estos parámetros y sale de forma automática, de todos modos, hoy en día las cámaras modernas cuentan con modos especiales como son “Prioridad de Apertura”, “Prioridad de Velocidad”, “ISO automática”, etc que nos ayudan a tomar estas decisiones de forma rápida, aunque sin duda la mejor forma de manejar esto totalmente es el modo Manual, no te lo pierdas, lo disfrutarás.